miércoles, 14 de mayo de 2008

14.05.08 :: Una semana en helsinki (V, II para mí)



Miércoles, 14 de mayo:

Mientras Dani y Rubén se quedan en el flat, Óscar (que se encuentra regulero) y yo vamos al centro a alquilar un car para ir al cottage (parece que aquí está de moda el intercalar palabras en inglés en las conversaciones entre españoles).

Con el equipaje ya encajado en el pequeño maletero de nuestro Twingo azulón, los retrovisores ajustados, y los cinturones abrochados, pa' china que nos vamos!

Tras 250km de árboles y lagos a pie de carretera, y una parada previa en lo que desde ese momento será "nuestro puente", llegamos a la Keli de Óscar (broma que no entenderéis) que se va encontrando peor. Una vez allí, y sorteadas varias dificultades, la amabilidad en persona nos gestiona el alquiler del cottage.

Ya consumada la toma de posesión de la cabaña y tras comprobar que estamos rodeados de árboles, lagos, más árboles, silencio y más árboles aún, preparamos la primera comida campestre. Durante los cinco minutos del postre, el tiempo (the weather) hace uso de su autoridad y nos enseña todo su abanico de posibilidades: sol, lluvia, granizo, nieve y... sol one more time.

Con Óscar (que ya está bastante pachucho) ya arropadito en la cama, Dani, Rubén y yo botamos la barca y nos hacemos a la mar... La travesía discurre apaciblemente y aprovechamos el viaje para atracar en todos los muelles y visitar los cottages de alrededor del lago. Ya de vuelta, encendemos la caldera de lo que va a ser nuestra primera auténtica sauna...

Dejamos a Óscar (que va de mal en peor) tapado hasta la nariz y bajamos a la orilla del lago a experimentar la sauna finlandesa... increíble. A pesar de ser las 12:00 de la noche y estar a una temperatura de 5ºC, después de 10 minutos de calor y humedad intensos, el cuerpo nos pide remojarnos en el lago helado, y al cuerpo hay que tenerlo contento, así que le damos lago hasta en dos ocasiones.

Después de la cena (incluído un puré de verduras hecho con leche) y superando el mareo producido por meter la cabeza en agua helada, toca charleta intensa, de las buenas, de las de cuatro amigos en una cabaña perdida... y qué bien sienta!!. La cosas se ven de otra forma cuando se comparten. Conclusión: estaremos muertos toda la eternidad.

A las 3:30 decidimos dar nuestro último paseo nocturno en barca por el lago... sin embargo no contábamos con que en este país la palabra "nocturno" es más efímera de lo normal y tenemos que conformarnos con una paseo en barca por el lago al amanecer.

Ya a las 4:20 decidimos poner fin a este bonito día, en una de las más bonitas zonas de Finlandia, compartido con uno de los más bonitos grupos de amigos y viendo una de las más bonitas películas... Los amantes del Círculo Polar.

Próstata: Óscar ha disfrutado a cascoporro... la cama era cómoda.

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